jueves, 9 de enero de 2014

Prologo

Y ahora mi canto se referirá al segundo reino. Aquel donde el espíritu humano se purga para ser digno de entrar en el reino de los cielos.
DANTE ALIGHIERI, Purgatorio,
Canto 1.004-1.006

Prólogo
Florencia, 1290
El poeta soltó la nota con mano temblorosa. Permaneció sentado en silencio durante varios minutos, quieto como una estatua. De repente, apretó los dientes y se levantó. Recorrió la casa de arriba abajo, ignorando los muebles y los objetos frágiles que se interponían en su camino; sin hacer caso a los otros habitantes de la casa.
Sólo había una persona a la que deseara ver.
Recorrió las calles de la ciudad rápidamente, casi a la carrera, hasta llegar al río. Se asomó al puente, su puente, y escrutó las orillas esperando encontrar algún rastro de su amada.
Pero no estaba en ninguna parte.
No iba a volver.
Su amada Beatriz se había ido.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario